miércoles, 9 de octubre de 2013

House of Versace.


Hace dos semanas, estando con varios amigos, descubrí el trailer del show, y pensé que iba a ser una serie, y me froté las manos; a qué mente loca se le ocurriría hacer algo como este proyecto, sobre alguien que está aún entre nosotros, es lo que me vino a la cabeza. A parte que siempre es un placer ver a Gina en pantalla. Eso es una diva trash, y las demás son unas aficionadas.

Este pasado fin de semana se estrenó en el canal Lifetime, y después de haber visto el resultado final, me hubiese gustado quedarme con el hype del trailer, porque ha sido una decepción absoluta. No hay diálogos icónicos, mas allá del "Yo ya estaba loca antes de las drogas", o esa otra tras pasar por rehab que dice "Tener que quitarme los tacones fue aún más duro que tener que dejar las drogas". El vestuario, aún tratándose de una peli sobre moda, tampoco es que sea espectacular, y más allá del gran trabajo de caracterización de Gina, que es realmente idéntica a Donatella, el resto del elenco están flojitos, y Gianni Versace convertido en una caricatura.


La película comienza unos meses antes del asesinato de Gianni, y se nos muestra la relación de amor-odio que se tenían como hermanos. En esa época Donatella era siemplemente una estilista y relaciones públicas de la firma, encargada de sacar adelante la firma, ya que Gianni solo se dedica a dormir y pasar tiempo con su novio Antonio. El coqueteo con las drogas de Donatella, se convierte en adicción tras la muerte del hermano, y su familia decide ingresarla en rehab, para que tome de nuevo las riendas de su vida y reflote el imperio que se hunde. Donatella pasa de ser una segundona a la sombra de su hermano, a ser otra segundona tras su hija Allegra, única heredera del imperio, la cual no desea nada de ello.

El biopic es muy amable con Donatella, y todo es descafeinado. No hay morbo de ningún tipo en las intrigas de la familia, no hay conflicto, todo está basado en una hora y cuarto de caida (con paracaidas) para 15 minutos de "aqui no ha pasado nada". Un material muy desaprovechado, que imagino motivado por las presiones externas de los personajes reales. Me hubiese gustado ver un "Mersache", en el que se mostrasen los trapos sucios de la moda, la erótica del poder, y el proceso de creación de un imperio.

Poneosla como la peli de domingo para echarse la siesta, aunque no me cabe ninguna duda que a Gina le caiga alguna nominación por este trabajo, ya que está espléndida. Comedida, pero maravillosa.
 
HOUSE OF VERSACE TRAILER from Jeremy Dann-Soury on Vimeo.

jueves, 3 de octubre de 2013

Marranadas, de Marie Darrieussecq.

(...) Conozco tu problema. ¡Qué paz no tener que explicarnos nuestras taras!. Conozco tus problemas. Never complain, never explain. Perdón, perdón, si en vez de besarte la mano, te huelo el culo. Es un gesto que forma parte de mi innata elegancia. ¡Qué vida la tuya!, de las cloacas al palacio presidencial. El círculo perfecto. (...) La luz de la luna llena me transforma en "total lobo", y me abre un apetito... (...) Yo, el único hombre de negocios licántropo, director de la firma de lujo "Lobo Stas", fui a la vez testigo y protagonista de una muy particular historia de amor con un ser que vivía entre dos especies, my little piggy. My darling!, si acaso una noche de plenilunio mi diente, mi diente famélico, reclama tus carnes, verás, verás en mis ojos la lucha del amor contra el hambre. ¡Que te coma cruda, una hermosa muerte!, ¿lo deseas verdaderamente, my little piggy? Por mi parte preferiría que el delivery de pizza llegara a tiempo, y que cada quien comiera lo suyo; tu la pizza, yo el repartidor. Estos inmigrantes indocumentados, condenados al delivery y adobados con Coca Cola, son una bendición. Por fortuna no soy snob, adoro comer fast food sin discriminación. Prefiero enviar a estos pobres diablos al paraíso, antes que a sus países de orígen. Parecerá esto una solución bestial, pero a fin de cuentas, es seguramente, más humana. 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Roberto Zucco, de Bernard-Marie Koltès.



- ¡Dínos dónde está la salida!
- ¡Por arriba! No hay que querer atravesar las paredes, porque más allá de las paredes hay otra paredes. Siempre está la cárcel. Hay que escapar por los tejados, hacia el Sol. Nunca se pondrá un muro entre el Sol y la Tierra.
- ¿Y los guardias?
- Los guardias no existen. Basta con no verles. De todas formas podría coger a cinco con una sola mano y aplastarles de golpe. 
- ¿De dónde te viene la fuerza, Zucco, de dónde te viene la fuerza?
- Cuando avanzo, avanzo. No veo los obstáculos. Y como no los he visto, caen solos ante mi. Soy solitario, y fuerte. Soy un rinoceronte. (...) No tengo enemigos. Y no ataco, aplasto a los otros animales. No con malicia, porque no les he visto y les pongo el pie encima. (...) No tengo dinero escondido en ningún sitio. No necesito dinero. (...) ¡Mirad el Sol!, ¿no veis nada?, ¿no veis cómo se mueve de un lado a otro?. (...) ¡Mirad lo que sale del Sol, es el sexo del Sol! El viento viene de ahí. (...) Es la fuente de los vientos. 

jueves, 26 de septiembre de 2013

Marranadas, de Marie Darrieussecq. (Naves del Español. Matadero)



Ehm... Por dónde empezar... Hacía mucho tiempo que no veía al público abandonar la sala a ritmo tan acelerado que lo que acontecí esta vez. Otra vez que vi abandonos en masa en una representación fue también en el Matadero, cuando aún no existía la sala 2, pero el público aprovechó el entreacto para no volver. La razón aquella vez era por lo denso del texto, ya que las interpretaciones y escenografía eran sobresalientes, pero el período de la transición en la URSS, pues como que no enganchaba. La motivación para la deserción en Marranadas era por lo bizarro de la propuesta y el despropósito de texto e interpretación a la que asistimos.

No voy a mentir y yo acudí al espectáculo por ver a Pepa Charro, y cuál fue mi sorpresa que tras el primer monólogo de la cerda Zoe, comprobé que Pepa no iba a salir mas que en el sobresaliente film que sirve de interludios durante la obra. Bajón extremo. Pensaba que aquello podía levantar, pero Alfredo Arias seguía saliendo a escena interpretando incoherentes personajes, camuflado tras caretas y vestuarios delirantes, que no hacían más que acrecentar la sensación de un mal viaje de psicotrópicos. ¿Una madame de burdel, una monja policía, una dermatóloga vestida de azafata, un licántropo?, todo inconexo y a cada cual más delirante.

Alfredo Arias, que según he leído, es un grande de las tablas en Francia, no logra transmitir nada al público. Nada, a parte de indiferencia y perplejidad. No hay empatía con esa mujer que está pasando por el horrible trance de metamorfosis en cerda, ante la mirada de extraños y especialistas, que quieren sacar provecho de la situación y usarla como a un simple trozo de carne con ojos. Todo ese desasosiego que transmite en la pantalla Pepa Charro, dirigida por Toni Aloy, no está sobre las tablas, y lo único que te gustaría es que se pagasen las luces y ver únicamente el periplo de esa Pepa apaleada por las calles, y que no salga más ese señor argentino irritante que no hace más que soltar sandeces.

Siento no poder escribir nada más amable para con la obra, pero ante tal espectáculo, que gracias que dura una hora y quince minutos, es cuando te planteas cuánto vale tu tiempo, y tu dinero. Esto ha sido de los peores 15€ invertidos nunca, más allá que en copas, que al menos te provocan un estado temporal de euforía y diversión, y no este espéctaculo vodevilesco de pesadilla.

Señorxs, no se dejen engañar. Ya solo queda hasta el 29 de septiembre para que otra cosa (mejor, dado el nivel que deja esto tras de si) se represente en este espacio.

PD: Tras es el desasosiego que me generó la obra, y no sabiendo muy bien si es que estaba atentando contra mi inteligencia y es que no la entendí, voy a comprar la novela en la que está basada la adaptación teatral. Algo bueno debía tener, aunque solo sea la curiosidad por saber si el libro es tan malo como la obra.



miércoles, 25 de septiembre de 2013

Roberto Zucco, de Bernard-Marie Koltès. (Naves del Español. Matadero)


Roberto Succo, "El Asesino de los Ojos de Hielo", que entre 1981 y 1988, y el cual se definió como "Soy un asesino. Mato gente." Este es el punto de partida de la obra, un joven que vuelve a casa, tras asesinar a su padre y escapar de prisión, para recoger sus pantalones y camisa preferidos y liquidar un asunto pendiente, su madre, a ritmo del "Hey" de Pixies.

Una escenografía, de lo mejorcito que hay últimamente en la escena madrileña, que nos reproduce el domicilio familiar, una estación de metro, una casa de citas del Pequeño Chicago de Toulon, y la casa de la familia de Gamine. En cada uno de estos espacios se reproducen las 15 escenas en las que se nos cuenta el periplo de Roberto, escapando de la justicia y olvidándose de quién es a cada muerte y cada paso que va dando, camino de las montañas de África en las que siempre hay nieve, como queriendo congelar su vida. En el camino se encuentra con la virgen Gamine y su desestructurada familia, violenta y de falsa moral, que será la única que saldrá en su busca cuando Roberto desaparezca. Un montaje muy cinematográfico de la mano de Julio Manrique, que hasta por los títulos de cada una de las escenas, dirige una película en vivo.


Todos los personajes tienen un halo de tristeza y soledad, tema principal de la obra de Koltès, y abocados a la muerte, física o en vida, como la desolada hermana de Gamine, o el propio Roberto, que como confiesa a todo aquel que le quiere escuchar, desearía ser invisible, pasar totalmente desapercibido, o simplemente despertar en los demás tanto asco que nadie se le quiera acercar.

Pablo Derqui como Roberto Zucco está soberbio, memorable, aunque por momentos, y acercándose el final, me dio la impresión que, como Roberto, era invisible y que aun siendo el protagonista, todo estaba girando en torno a los secundarios, cuando en realidad él está en escena casi constantemente. Pablo dice más con su cuerpo y su mirada que con la palabra. Rosa Gámiz, que comienza siendo la madre, va mejorando según avanza el texto, pero a todos sus personajes los cubre de un halo de caricatura que no me termina de cuadrar con el resto, un poco fuera de lugar. Esa madre rehén que declama que la sangre de su hijo es ella y que ahora ya nada le queda y que cualquiera podrá andar sobre lo único que le pertenecía, es un testimonio desgarrador, que en boca de otra hubiese tenido la fuerza que debería tener, aunque quizás todo forme parte del master plan de ambigüedad y dualidad de todos los personajes. Oriol Guinart me deja un muy buen sabor de boca con esa prostituta entonando el "Guarda che luna", de Fred Buscaglione, y el hombre que encuentra a Roberto tirado a la puerta de un bar y le dice que es "de la raza de tios que da ganas de llorar con solo mirarles". Xavier Ricart y Andrés Herrera, en todos sus personajes, le imprimen fuerza y realismo, al igual que Xavier Boada. María Rodríguez unicamente tiene su momento de gloria al final, aunque esta opinión puede estar motivada porque me recuerde a la forma de actuar de Irene Escolar y eso no es nada bueno. Laia Marull, como siempre, muy veraz.

Obra muy recomendable, de esas que no te dejan indiferente y que, como es mi caso, te apetece repetir, para captar diferentes matices y disfrutar en un segundo visionado. Sala 1 del Matadero, hasta el 13 de octubre. Visita obligada!


jueves, 19 de septiembre de 2013

The Bling Ring. Vuelve La Coppola!


Sofia sigue fiel a su agenda de sacar una una nueva película cada 4 años aproximadamente, y tras tratar en "Somewhere" las tribulaciones de una estrella, ahora saltamos al otro lado de la pantalla y en "The Bling Ring" vemos la vida de los fanáticos de estas estrellas. Fanáticos que sobrepasan la barrera del "quiero un vestido como el de Lindsay Lohan" al "quiero ESE vestido de Lindsay Lohan".

La película está basada en artículo de Nancy Jo Sales para Vanity Fair, "The Suspects Wore Louboutins", publicado en marzo de 2010, y el cual narraba la historia real de los cinco jóvenes que se dedicaron a entrar en las casa de famosos, tales como Lindsay Lohan, Paris Hilton (la cual prestó parte de su domicilio para el rodaje), Audrina Patridge, Miranda Kerr y Rachel Bilson.


Todas las películas de Sofía cuentan una anécdota de la vida de los personajes, que termina siendo crucial para el resto de sus vidas. En la única que el marco temporal se ampliaba fue en Marie Antoinette, y era motivado por el carácter histórico del personaje, pero aún Sofía podría haberse centrado en ese caso en el romance de la reina con el conde Axel Fersen, y la película no hubiese perdido fuerza. La anécdota en este caso es el año de robos en casa de famosos, hasta el momento en que se produce el juicio por estos delitos (tranquilxs, que esto no es ni spoiler!).

Emma Watson está, como siempre, soberbia en su papel como Nicki, y del resto de las chicas destaco a Katie Chang y (solo un poco) a Claire Julien. El resto son circunstanciales, (si Taissa Farmiga, tu también!), o como es el caso de Leslie Mann, interpretando a la madre de Emma, es cargante. Él, Israel Broussard, como casi debutante, está correcto.


Sobre lo demás, con Sofia no puedo ser objetivo, todo muy bien filmado, genial fotografía, banda sonora deliciosa y con temazos, y un plano final que condensa toda la película.